TIEMPO ORDINARIO
No he venido a traer paz, sino división

Lectura del santo evangelio según san Lucas 12,349-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
– He venido a prender fuego en el mundo: ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla!
¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división.
En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.

SALMOA 39, 2. 3. 4. 18
R/. Jauna, zatorkidaz arin laguntzera.
Jaunagan neban jarrita itxaropen guztia:
makurtu eta entzun dau nire oihua. R/.
Atara nau hondamen-putzutik,
zingira lohitsutik;
haitz gainean jarri deustaz oinak,
sendotu ditu nire urratsak. R/.
Kantu barria ipini deust ezpanetan,
gorapen-kanta gure Jainkoarentzat;
hau ikusiz jente asko ikaratuko da,
eta Jaunagan izango dau konfiantzea. R/.
Errukarria eta behartsua naz ni,
baina Jauna da nitaz arduratzen.
Zu zaitut laguntzaile eta askatzaile,
ene Jainko, ez luzatu. R/.

REFLEXIÓN:
El lenguaje de las lecturas de este domingo nos resulta desconcertante. Así, Jesús, en el evangelio, nos acaba de decir que ha venido a prender fuego en el mundo, y parece que se lamenta de no haberlo conseguido. También nos dice que no ha venido a traer paz; sino división. ¿A qué se refiere?
Jesús, con su vida, nos presenta un camino de servicio, de entrega, de perdón,… que no nos resulta nada fácil de poner en práctica esto. Su camino, a lo largo de la historia, ha generado debates y divisiones encendidas; y hoy es –abiertamente- rechazado por muchos.
Él, nos advierte de estas divisiones no se dan sólo en el seno de la sociedad, entre los ciudadanos; sino también en el seno de las familias; e incluso en el corazón de cada uno de nosotros. Así, el autor de la segunda lectura nos dice que dentro de cada uno de nosotros la carne lucha contra el espíritu, el hombre viejo (que se mueve por el egoísmo y los apetitos) contra el hombre nuevo (que se deja guiar por Jesús y la fuerza de su Espíritu). Este no exige hacernos violencia si queremos sacudirnos la pereza, la comodidad, el odio, el rencor, o los deseos de venganza.
La primera lectura nos ha contado como el profeta Jeremías fue perseguido y maltratado por anunciar la Palabra de Dios. Los hombres del rey decidieron meterle en un aljibe lleno de lodo, donde estuvo a punto de morir de hambre. Y todo porque lo que decía Jeremías les resultaba sumamente duro e incómodo. Como él, muchos hombres y mujeres, a lo largo de la historia, han sido también perseguidos e incluso asesinados por su fidelidad al evangelio.
El autor de la segunda lectura nos ha recordado que la vida cristiana es como una carrera en la que muchos se limitan a mirar, como hacen los espectadores en un estadio olímpico. Pero si queremos llegar a la meta, y ganar el premio debemos de participar. Y para participar necesitamos entrenar nuestra constancia, y esforzándonos para parecernos a Jesús. Esto nos exige afrontar tentaciones, levantarnos cuando nos caemos; y vencer distintas dificultades. Con cierta sorna nos recuerda que «todavía no hemos llegado a la sangre en nuestra pelea contra el pecado», dándonos a entender que la lucha que mantenemos contra el egoísmo y los apetitos no es tan dura como la que tuvo que mantener Jesús.
En definitiva, las lecturas de hoy nos sorprenden y desconciertan, pero si profundizamos en ellas, descubriremos que nos transmiten un mensaje de ánimo que quiere fortalecer nuestra fe. Una fe que ha complicado la vida de todos los cristianos y cristianas que se han tomado mínimamente en serio la llamada de Jesús. Pero les ha ayudado –también- a ser hombres y mujeres más coherentes, fuertes, y libres. Por tanto, ante las dificultades no nos desanimemos, perseveremos en la fe y en el servicio a los hermanos.
Por Mikel Martinez

OTOITZA
Jesús, por hablarnos claro,
y avisarnos que tu camino encierra dificultades.
Te pedimos que aumentes nuestra fe
para que podamos perseverar,
y llegar a la meta para estar siempre Contigo
…
NOTICIAS – BERRIAK

ATRIO DE LOS GENTILES
Esta semana hemos añadido una entrada nueva en nuestro espacio del Atrio de los gentiles, es una referencia a un libro.

ASTEKOAK, UN VISTAZO A LA SEMANA.
Desde a página web de la Diócesis nos invitan a poder ver y recordar las noticias más interesantes de esta semana.


